lunes, 5 de septiembre de 2011

Castro en Hermisende "As Muradellas"



Hay un lugar en la comarca que me atrae muchísimo, he ido varias veces, es de fácil acceso y muy gratificante, es la visita a un castro. As Muradellas está cerca del pueblo de Hermisende, en uno de los confines de Sanabria, un pueblo fronterizo, Portugal y Galicia están muy cerquita.

Por la autovía A-52, se llega al desvío a Lubián y Hermisende, tomamos la carretera en dirección a Hermisende, que queda a la izquierda de la autovía, a pocos kilómetros vemos una P de parking a mano derecha, dejamos el vehículo, y seguimos caminando por la carretera y encontramos un camino también a mano derecha, donde se inicia el camino al castro. Es un camino muy bonito entre castaños y roble con rocas cubiertas de musgo, una constante en Sanabria. En el camino hay un cobijo de pastor en piedra con una leyenda explicativa. Avanzamos y ya salimos al valle, al camino descubierto en el valle del río Tuela (qué nombre más bonito), y ya puedes ver los montículos de piedras, los restos de los castros, digamos son dos castros pequeños.

No se puede describir las vistas allí, el río encajonado abajo, y arriba los poblados antiguos que no es difícil imaginar, no están apenas excavados, quedan los restos de la piedra de la construcción y las estructuras defensivas, por delante, las piedras hincadas, para entorpecer el avance del enemigo, por detrás, unas paredes vertiginosas al río.

Hay paneles explicativos, pero al seguir acercándose a los castros es todo muy puro, el silencio es espectacular y parece que se pueda revivir el día a día de los que allí moraron. Os dejo unas fotos que no hacen justicia. Sus pobladores fueron en su final contemporáneos de los romanos, la antiguedad exacta no se sabe. Había todo tipo de animales, incluidos lobos y osos.

Mi descripción del lugar es muy penosa, disculpad, la ampliaré con mejores fotos y más datos, pero es un lugar maravilloso, místico, abrumador, no sé ni cómo definirlo, saber que unos antepasados vivieron allí, hace miles de años, y que sufrían ataques, debido al caracter defensivo de estructuras que quedan en pie aún, y que allí cazaban y pescaban, y bajaban a buscar agua por las empinadas laderas del valle, y tendrían algunos animales para su consumo, y tejerían su ropa, y hablarían y cantarían, y morirían de enfermedades.

Datos prácticos, la visita en total, parando en los castros para verlos y pensar, volviendo admirando los castaños y las pequeñas cascadas, yo creo que en total pueden ser dos o tres horas, depende de cuánto pienses :-)), Saludos!!

jueves, 25 de agosto de 2011

SANABRIA Y CARBALLEDA

El lago un día luminoso del largo invierno sanabrés

Macrolepiota o cucurril recién nacida

Estimados amigos, después de unos años conociendo esta comarca, aún me queda mucho, me dispongo a compartir con vosotros mis andanzas por aquí, y los conocimientos que vaya adquiriendo sobre rutas, arqueología, usos y costumbres, pueblos y sus particularidades, productos gastronómicos y agrícolas, etc...